Perú cumple 200 años de declarada su independencia, con más de medio millón de casos de coronavirus detectados y casi finalizando la etapa 4 de reactivación económica, enfrenta la peor crisis mundial que le ha tocado vivir.

Según el Banco Mundial, nuestro país ha sabido dar la talla durante varios años hasta antes del 2013, con tasas de crecimiento en promedio de 6.1% del PBI al año, ello debido a su estilo económico de gobierno que le ha permitido sobrevolar las crisis que ocurrían al rededor del mundo.

Sin embargo, como todo país, Perú tuvo un ligero impacto respecto a la caída internacional de materias primas, que terminó frenando el crecimiento manteniéndolo en un lento 3,1% anual hasta el 2019, pese a ello el país supo mantenerse.

Con una significativa victoria a la caída del precio de los metales, Perú trataba de remontarse hasta marzo del 2019 para presionar fuerte el acelerador y continuar con su crecimiento, pero la pandemia acabó con el intento.

En relación a los demás países, Perú se vio afectado gravemente por la pandemia, tanto por las medidas dictadas por el gobierno para contrarrestar los contagios como por el mismo contexto del covid-19 en los demás países. La economía tomó aire y no aguantó mas, haciendo que el PBI caiga en un 17,4% hasta mitad de año del 2020. La tasa de desempleo aumentó y las inversiones se frustraron.

El escenario en Perú es trágico, sin embargo, el 2021 promete reivindicar esta situación. Los nacimientos de nuevos emprendimientos y cómo se han adaptado varias empresas a la situación da mejores aires a la economía y apuntan a pilotear de la mejor manera la gran recesión.

Aún no hay manera de conocer cuán grave puede ser para el país esta situación, pero de lo que estamos seguros es que en el aniversario de nuestro bicentenario el país sabrá dar la talla, lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo.