El 4 de diciembre del 2020 el gobierno transitorio liderado por Francisco Sagasti dio un importante anuncio: se daría inicio a la fase 4 de la reactivación económica en nuestro país. Con ello, negocios como cines, teatros y gimnasios reabrirían sus puertas al público. Sin embargo, esto ha sido cuestionado por muchas personas debido a que estos lugares son un punto de riesgo de infección. Pero también están los que esperan con ansias poder volver a estos lugares de entretenimiento y ocio para olvidar por un momento el contexto que vive nuestro país y el mundo.

A pesar del alto riesgo que aún existe en las calles debido al Covid-19, he visto a muchas personas hacer planes de visitar los cines a ver una nueva película. Estas personas son de aquellas que no se perdían el último estreno del largometraje del que todo el mundo consideraba bueno con solo ver los avances.

“Iré mañana a ver tal película”, me dijo uno de ellos, prometiéndome que me avisaría si hay algún gran cambio o todo era como antes. Se le notaba el entusiasmo en los ojos, además que se podía ver una ligera sonrisa en su rostro. Parecía que se había olvidado por completo de la pandemia, él solo quería ir al cine.

Según el Ministerio de Salud (Minsa), el último día del año 2020 se había registrado un total de 1 015 137 casos confirmados de la COVID-19, y un total de 37 680 fallecidos. Comparado a otros países de Latinoamérica, la situación de nuestro país no ha mostrado la mejora que se había prometido con anterioridad.

Esas cifras son preocupantes, pero hay personas que no parecen estar enteradas de esto, y eso preocupa más. Decidí buscar opiniones de esto, y el por qué sienten que es algo “necesario” acudir a estas salas si ahora podemos pagar por diversas plataformas digitales para disfrutar de alguna película desde la comodidad del hogar.

Contacté con un viejo conocido. Él solía trabajar en un cine antes de que inicie la pandemia. Él me informó que en el momento que se enteró que estos lugares reabrirían sus puertas pensó que era una broma. “Es ilógico que quieran abrir las salas. Hay sitios más importantes que deben enfocarse más, como las aulas de clase. Además, así sea solo un 40% de capacidad, esos lugares son cerrados y el riesgo de contagio es mucho mayor”, me dijo mientras yo apuntaba todo lo que me decía. Y tenía mucha razón.

Según cifras publicadas por la Asociación Médica de Texas, una de las actividades de mayor riesgo de contagio de Covid es ir a los cines. A pesar de ser un país ajeno, está gráfica sirve para cualquier nación del mundo.

Sin embargo, quise conocer otra opinión, así que decidí buscar a mi compañero que estaba entusiasmado con ir a ver su película. Cuando lo encontré, me comentó que lamentablemente, cuando quiso ir a averiguar el precio de las entradas, el cine estaba totalmente cerrado y que aún no tenía una fecha de reapertura definida.

Pero lo que importaba era sabe el porqué de querer ir al cine, cuando fácilmente puede ver una película en su casa. Fue entonces que entendí. “Es una tradición. Además, es uno de los pocos lugares a los que puedo acudir para distraerme y olvidarme de todos los problemas que pueda tener. Me gusta ir solo, pero no me molesta ir acompañado”, me dijo. “Entiendo todo lo que ha pasado, pero después de estar encerrado casi todo un año solo quiero salir y volver a vivir la vida de antes”, añadió.

Con lo que me dijo, pude entender que todo el tiempo que pasamos en cuarentena ha podido afectar a una gran cantidad de personas que tenían un ritmo de vida más acelerada. Existen otras personas que sufren de trastornos mentales (ansiedad, esquizofrenia, depresión) quienes lamentablemente esta cuarentena ha agravado su situación y ven como una “salvación” el hecho de salir a otros lugares como, por ejemplo, el cine.

Esta reapertura de sitios de entretenimiento tiene, como todo lugar, sus pros y sus contras. Sin embargo, la decisión de ir o no solo depende de nosotros mismos. El peligro aún sigue latente, y no hay una fecha de finalización determinada para que, de una vez por todas, podamos volver a nuestras vidas.

Boletería de Cinemark cerrada

Sala de recreación de Cinemark cerrada